sábado, 21 de diciembre de 2013

Mosaico 36. Escudo Colegio San Manuel

En la zona de la Estación, o del Vialia como se dice ahora, porque lo de María Zambrano ha cuajado menos que un "elecaseis", nos encontramos un mosaico de los clásicos, aunque data de 1996, con la incógnita de la firma de Olga Parras, de la que agradecería información si a algún lector le consta.



En la calle Fernán Núñez, en el lateral norte del colegio, próxima a la fachada neomudéjar de la iglesia, que por desgracia no acoge ninguna cofradía, lo que quizá favorecería su apertura, figura un mosaico con el emblema del colegio San Manuel con un gran árbol, una campana y lo que parece un muro.



Interesante composición donde destacan el verde y el morado (como la bandera de la ciudad) sobre el fondo blanco, con profusión de orlas decorativas concéntricas y un juego de mayúsculas y minúsculas en el rótulo. Gran tamaño de 150 x 195 cm, por encontrarse en un primer piso. La firma, minúscula e ilegible, sólo permitida para cámaras con gran zoom óptico.


Mosaico 35. Cenachero del Restaurante Marioeva

Desde siempre me ha sorprendido este mosaico del famoso Marioeva de Huelin. Aparte de una Virgen del Carmen seriada (que ya veremos en algún momento) llama la atención esta composición de 130 azulejos que destaca por su modernidad y carácter rompedor, tratándose de una alegoría de la ciudad de Málaga en fiestas. Una visión del famoso Cenachero en la noche de los fuegos de la feria. Ciertamente una pieza magistral que supera los tópicos de Málaga, adaptándolos al siglo XXI.  Por desgracia desconocemos el autor, aunque promete investigarlo.




Mosaico 34. La Reina de Bután en el Pimpi.

El castizo establecimiento del Pimpi en calle Granada contiene un interesante discurso esmaltado de diversas piezas, desde que se entra por una puerta hasta que se sale por Alcazabilla, al lado contrario.

Hay mosaicos de todo tipo, que ya iremos viendo con tiempo, y el que siempre me ha llamado más la atención es este de la Reina de Bután, que pocos supongo que sabremos ubicar en el mapa.


Casi todos los trabajos de este establecimiento vienen de la firma González, de Triana, Sevilla, siendo en este caso una pieza rectangular de 45 x 30 cm con bordadura azul marino y un escudo del país asiático más que mejorable en relación con la acertada caligrafía y el adorno inferior.

Mosaico 33. Hans Christian Andersen en Alameda Principal.

Uno de los personajes más fotografiados de la ciudad es, sin duda, el bronce de Christian Andersen que hay en la plaza de la Marina, el cual tiene que soportar, a veces, las excesivas familiaridades de algún posador de foto.



No obstante, hay otro recuerdo de su estancia en Málaga que pasa mucho más desapercibido. Se trata de una placa cerámica del taller de Ruiz de Luna, horneada en 1987 y sufragada por la colonia danesa en la ciudad, que recuerda a este personaje, que dejó escrito un bello recuerdo de nuestra ciudad y sus habitantes.

Tamaño apaisado de 105 x 75 cm. recogido en un bastidor metálico, en la parte alta de la entrada del portal del número 8 de la Alameda, en su acera norte, casi al lado de la farmacia.



Amparo Ruiz de Luna nos ofrece una muestra típica de sus orlas ornamentales y una correcta compensación entre el perfil del personaje, a modo de medallón y un texto alusivo algo apelmazado en algunos de sus renglones.

Mosaico 32. Zapatero El Tacón Express, en calle Cristo de la Epidemia

El paso de los los azulejos por el horno, consiguiendo que los esmaltes se fundan  a altas temperaturas es un casi hecho obligado para una buena pieza cerámica. Cuando esto no ocurre, la intemperie acaba despegando la pintura de su soporte, produciendo un efecto desalentador.



Este es el caso del rótulo de una antigua zapatería de calle Cristo de la Epidemia 13, mural que para colmo es víctima del típico caos de cableado y de alguna que otra pintada, estando sus días contados, más aún cuando empieza a perder alguna de sus piezas.

Se trata de un trabajo de 150 x 60 cm, carente de firma, pero de idea interesante, con una grafía que a modo de puente uno a los dos personajes, quizá desentonando en esos zapatos que parecen flotar en el vacío de los azulejos inferiores.




Mosaico 31. Plaza Miguel de los Reyes.

Este mural sito en el entorno de Lagunillas, justo en la plaza del mítico cantante, desapareció hace unos meses, suponemos que fue destruido o robado, y de él sólo queda el soporte metálico. Un acto más de vandalismo de la ciudad.



Era o es una obra del horno de Charo Castillo y en él se nos sugiere al cantante con sus profunda mirada de ojos negros y aspecto castizo, con el fondo del mar. El diseño se recrea en una orla excesiva que acoge al maestro a modo de cuerpo de una guitarra. Tamaño apaisado de 105 x 75 cm de un trabajo que ennoblecía el entorno natal de De los Reyes, al igual que la soberbia escultura del Jardín de los Monos.



Esperemos que se reponga o se rehaga este mural, y sobre todo que se adosa a una de las paredes de la plaza, ya que las soluciones exentas siempre tienen los días contados. Aviso a navegantes.

Mosaico 30. Placa Museo Arte y Tradiciones Populares.



Estamos ante una pieza antigua del horno de Ruiz de Luna, en concreto del padre de Amparo, Juan Ruiz de Luna, de 75 x 60 cm. de una caligrafía clásica sobre fondo blanco y una elegante cenefa verde que casi pasa desapercibida.  El mural viene firmado en 1976 y en él se citan a varios responsables de la erección del museo y a la extinta Caja Provincial de Málaga. La pieza se halla en el interior del edificio, lugar muy recomendable para ser visitado, especialmente acompañando a niños.

Mosaico 29. Ntra. Sra. de los Desamparados. Colección particular.



DEL LIBRO MARÍA EN LOS RETABLOS CERÁMICOS DE MÁLAGA.

Culmina el periplo vidriado por las Vírgenes de vísperas con otro buen amigo y aficionado de la cerámica, con residencia habitual en Tánger (Marruecos). Se trata de Juan Carlos Barceló Montenegro, que en 2007  encargó también a Pablo Romero una reproducción  en azulejos de Nuestra Señora de los Desamparados del grupo parroquial de Santa María Goretti, tras el impacto al comprobar cómo por primera vez una comitiva nazarena discurría bajo las ventanas de su casa paterna en la calle Valle de Abdalajis, en la zona de carretera de Cártama. 


Se trata de un vidriado de 75 x 90 cm pleno de fuerza y diálogo con el espectador, ya que ofrece a la efigie del escultor local Juan Vega Ortega, cercana, con las manos implorantes y el único consuelo del rosario. El triángulo del manto conduce la mirada hacia la testa mariana, intencionadamente baja en el puzzle de losetas ya que el halo de estrellas aparece en toda su integridad, generando un diálogo geométrico con el arco de medio punto sostenido por  dos columnas de grecas. Mención aparte merece el tratamiento de la mirada, las blondas o la tersura del pañuelo, todo ello sobre un fondo rojo adamascado de minucioso detalle. El retablo recuerda la primera salida procesional de la Virgen, con el imprescindible apoyo de los cofrades de San Andrés, que cedieron el trono y su experiencia para la ocasión allá por octubre de 2007. 

La intención inicial fue adosarlo a un lienzo de pared del barrio, aunque por algunos malentendidos no pudo ser así, pasando a formar parte de una colección privada. Hasta la fecha, sólo ha sido expuesto en dos ocasiones: la primera durante la Cuaresma de 2010 en el escaparete de un comercio de calle Calderería y asimismo sirvió de decorado durante el pregón cofrade en la Peña Malaguista-Liceo de Málaga de ese mismo año. Por ahora se trata del único mosaico que recrea a esta Dolorosa, aunque no sería de extrañar que en años venideros aumentara la nómina de esmaltados de esta Virgen, hecho que han reconocido los propios directivos de esta corporación, y que está supeditado a otras inversiones patrimoniales más perentorias.   





Nota: Por degracia el sacerdote de Goretti no está por la labor, y de un plumazo se ha cargado este ilusionante proyecto cofrade, ya que no comprende que las cofradías necesitan cierta independencia de gestión para prosperar. Ahí radica parte de su esencia. Una pena, Don Luis.

Además, Don Luis, cuando se le da una patada a un manto de un Virgen, diciendo que se aparte de ahí, es como si estuviese Vd. pateando la barriguita de la adolescente María cuando iba en la primera procesión del Corpus, para visitar a Su prima Isabel.

   

Mosaico 28. Virgen de Gracia y Esperanza. Particular.

De los hornos del taller de Alicia Guerrero, en calle Zamarrilla, sale esta pequeña pieza de un primerísimo plano de la cotitular de la cofradía de los Estudiantes. Se trata de un regalo de boda a unos recién casados cofrades. El trabajo viene de la mano de Natalia Fernández y se trata de un solo azulejo de 15 x 30 cm, con bordadura marrón y un detallado estudio de las facciones de esta Dolorosa, de mirada ensimismada.